La defensa del exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva presentó este viernes una medida cautelar ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para evitar que exlíder sindical sea encarcelado tras el decreto de prisión.
El juez Sergio Moro dio a Lula, de 72 años, un plazo que vence a las 17.00 hora local (20.00 GMT) de este viernes para presentarse ante la Policía Federal de Curitiba para cumplir una pena de 12 años y un mes de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero.
Los abogados de Lula subrayaron la necesidad de que un «tribunal independiente examine si la presunción de inocencia» del exsindicalista fue «violada», después de que el Tribunal Supremo rechazara por un estrecho margen un «habeas corpus» para evitar su prisión antes de que fueran agotados todos los recursos en instancias superiores.
La defensa también urge a que sean analizadas «las alegaciones sobre conductas tendenciosas del juez Sergio Moro» contra Lula (2003-2010).
El exjefe de Estado fue condenado en 2017 por Moro a nueve años de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero, pero la pena fue ratificada y ampliada a 12 años y un mes por el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre el pasado 24 de enero.
La Justicia le acusa de haber recibido un apartamento de lujo en en la localidad de Guarujá, en el litoral de Sao Paulo, a cambio de beneficiar a la constructora OAS en la adjudicación de obras públicas ligadas a Petrobras.
Para frenar su prisión inmediata, la defensa de Lula también presentó esta madrugada un nuevo recurso ante el Tribunal Superior de Justicia (STJ). Los abogados de Lula entraron con un «habeas corpus» ante el STJ después de que el juez Moro firmara el jueves el decreto de prisión contra el expresidente, quien ha sido respaldado por la militancia y sus aliados políticos en el sindicato de los metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo.
El Tribunal Superior ya había negado previamente un «habeas corpus» a la defensa de
Lula para evitar que el exmandatario fuera encarcelado antes de agotar todos los recursos en instancias superiores.
Ese mismo recurso fue presentado por la defensa ante el Supremo, que la madrugada de este jueves también lo rechazó en una ajustada votación por 6 votos a 5, facilitando así la prisión del principal líder de la izquierda brasileña.
No se entregará
Una fuente vinculada al Partido de los Trabajadores (PT) dijo que Lula da Silva no se va a entregar a las autoridades para cumplir con una condena de 12 años de prisión pese a la orden del juez Sergio Moro.
Los abogados de Lula presentaron una apelación de último minuto para suspender la orden de prisión, argumentando que no habían tenido tiempo para agotar las apelaciones de procedimiento.
No estaba claro si el tribunal superior intervendría antes de las 1700 hora local (2000 GMT), el límite para que el expresidente se entregue.
Lula pasaba el viernes sus últimas horas en libertad rodeado de seguidores que juraron luchar por su derecho a postularse en un carrera presidencial en la que aparece como el gran favorito.
Lula, que recibió una orden para entregarse a la Justicia en la tarde del viernes tras perder una apelación a una condena por corrupción, se rodeó de colaboradores y aliados en la sede del sindicato de trabajadores siderúrgicos en el área metropolitana de Sao Paulo donde comenzó su carrera política.
«Estamos reunidos aquí con nuestros seguidores en el lugar de nacimiento del Partido de los Trabajadores (…) para combatir esta injusticia «, dijo Gleisi Hoffman, la líder del PT. «Â¡Lula es inocente!».









