El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha rechazado los recursos de reforma del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y otros 22 investigados en el caso del «procés», de forma que confirma su procesamiento en la causa.
En un auto, el magistrado desestima los 23 recursos presentados -los exconsellers huidos Antoni Comín y Meritxel Serret han rehusado hacerlo- contra el auto de procesamiento que él mismo dictó el pasado 21 de marzo por delitos de rebelión, malversación y desobediencia, por lo que ahora las defensas recurrirán a la Sala de Apelaciones del alto tribunal.
Llarena reafirma en el auto que concurre el requisito de violencia en el delito de rebelión y que los datos de Hacienda coinciden con los indicios de malversación recogidos en su investigación.
En su auto, rechaza la pretensión de algunos de los recurrentes que cuestionan el procesamiento por el delito de rebelión por entender que no se ha producido un alzamiento violento.
Señala que la actuación desplegada por los procesados el día 20 de septiembre responde a la consideración de fuerza violenta y que en los acontecimientos del 1-O se expresó con el resultado lesivo de numerosos agentes.
En esta misma línea, considera que las actuaciones violentas no se muestran como un resultado imprevisto en la movilización impulsada por los investigados, sino que fue «conscientemente asumida y buscada para la ejecución de estos hechos, de suerte que el dolo eventual que apuntan los recursos, sólo se muestra como la inferencia subordinada a la concurrencia de un dolo directo».
El instructor de la causa del ‘procés’ en el Tribunal Supremo también afirma que los datos que le entregó recientemente el Ministerio de Hacienda coinciden con los indicios de malversación recogidos en suinvestigación contra los miembros del ex Govern.









