La sentencia por la financiación ilegal del PP de Valencia por su relación con la trama Gürtel, concluye que en este caso “no están todos los que son”, en alusión a Francisco Camps y a Víctor Campos, que se libran porque las confesiones llegaron tarde y ya habían prescrito los delitos.
El fallo considera probado que el PP de Camps se financió de forma ilegal, que su contabilidad era “rigurosamente falsa” y así, de forma “absolutamente falseada” se presentó al tribunal de Cuentas.
La sentencia deja claro que el PP se financió con mordidas de empresarios en negro, o con facturación ficticia de estos mismos empresarios, que pagaban los actos que la Gürtel organizaba para el PP en las campañas de 2007 y 2008. Un “soborno en diferido”, dice el texto, porque los donantes obtenían a cambio adjudicaciones públicas de la Generalitat.
La sentencia considera “totalmente creíble” el testimonio de Ricardo Costa por el que situó como principal responsable a Francisco Camps. En cambio, el juez afirma que la declaración del expresidente de la Generalitat y de Víctor Campos fue “totalmente infructuosa”. “Nada saben, nada recuerdan, nada reconocen”, dice el magistrado.
La sentencia se salda con condenas de hasta 6 años para la trama, de 4 para Costa, y condenas para el resto de cargos del PP, excepto para Vicente Rambla, absuelto por falta de pruebas.









